El Call To Action: ¡nada de detalles pequeños!

El CTA (Call-to-Action) es uno de esos detalles aparentemente pequeños que esconden grandes secretos para los marketers más avispados. Pese a su aparente sencillez, se trata de un elemento clave para conseguir conversiones y hacer que los clientes potenciales avancen a través del embudo de conversión.

Con un poco de cuidado, los CTA pueden darnos grandes resultados sin necesidad de grandes inversiones. Vamos a ver qué es exactamente el CTA en marketing y cómo podés empezar a mejorar tus call-to-action desde ahora…

 

¿Qué es el CTA en marketing?

El CTA o call-to-action (“llamada a la acción” en castellano) es el elemento que empuja al usuario a hacer clic para avanzar en un proceso que diseñamos, y cuyo objetivo final es la conversión. Generalmente adopta la forma de un botón que lleva al usuario a otra página.

Los CTA están orientados a hacer que el usuario se comporte de una manera determinada, por ejemplo, rellenando un formulario o dirigiéndose a la página de compra: una manera de verlo es como una herramienta para convertir a clientes potenciales en clientes finales, o para dirigir a los usuarios de un sitio genérico (por ejemplo, nuestra web o nuestro perfil en redes sociales) a una landing page especialmente orientada a la conversión.

 

5 consejos para mejorar tus call-to-action

Si hay una verdad universal en el marketing, es que las soluciones genéricas suelen quedarse muy cortas. Y por supuesto, los CTA no son una excepción. Por esto es bueno tener en mente unas cuantas claves para crear los mejores. ¿Qué hay que hacer?

. Segmentá: a menudo vemos botones de llamada a la acción genéricos con textos como “más información”, “enviar” o “descargar”. Aunque en ocasiones pueden ser válidos, siempre es mejor explorar un poco más para ver qué es lo que más puede interesar a la audiencia que buscamos.

Una buena manera de segmentar los CTA en marketing es en función del buyer persona, o “cliente tipo”, al que nos dirigimos. Si los analizamos bien, tendremos diferentes perfiles de cliente y por lo tanto, podremos ver fácilmente cuál es la oferta que puede atraerlos más y expresarla a través de nuestros call-to-action.

. Cuidá el diseño. Un buen CTA debe entrar por los ojos y llamar la atención. A veces, cosas tan sencillas como dar con el color adecuado, pueden incrementar dramáticamente las conversiones.

Estos son algunos elementos a tener en cuenta para diseñar tus call-to-action:

La legibilidad. Ante todo, un buen botón de llamada a la acción tiene que leerse y verse con total claridad. La usabilidad está por encima de la estética.

Los colores y fuentes. En general, deben estar lo más en línea posible con tu libro de estilo, ya que se demostró que esto incrementa las conversiones. Dentro de esta línea, no tengas miedo a experimentar con diferentes opciones para ver cuál te da mejores resultados.

Que sea responsive. El botón de CTA tiene que poder verse (y pulsarse) con facilidad en todo tipo de dispositivos, ya que si no, estarás exponiéndote a una auténtica sangría de conversiones y una horda de usuarios frustrados.

. Pensá dos veces el copy. Muchas veces nos quedamos en el “sota, caballo y rey” con los textos de los CTA, pero en realidad hay un mundo de posibilidades por descubrir. Recordá que cuanto más personalices y más te adaptes al público de destino, mayores serán las posibilidades de triunfar.

 . La ubicación es clave. Como ya indicamos, es fundamental que un CTA sea altamente visible y “clicable”.

. Medí, analizá y repetí. Si querés conseguir el mejor call-to-action del universo, ¡experimentá hasta que des con él!

Los CTA son uno de los elementos más atractivos para hacer tests A/B, ya que son muy fáciles de cambiar y pueden arrojar grandes diferencias en los resultados. Probá una variable (color, fuente, ubicación, texto…) y tomá nota de los resultados para las futuras campañas.

Recordá, eso sí, que no todos los usuarios son iguales, así que puede interesarte segmentar los experimentos en función de los diferentes buyer persona que ya identificaste. Hagas lo que hagas, no tengas miedo a ser creativo: a veces, la clave está en las ideas más locas.

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